Evangelio del día
Viernes 24 de Febrero de 2017
www.eucaristiadiaria.cl

- A
+ A

Viernes de la séptima semana del tiempo ordinario
De San Pablo Apóstol
Propuesta celebrativa
Color: rojo

Antífona de entrada            2 Tim 1, 12; 4, 8

Sé en quién he puesto mi confianza, y estoy convencido de que el Señor, como justo juez, es capaz de conservar hasta aquel día el bien que me ha encomendado.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que elegiste al apóstol san Pablo para predicar el Evangelio; haz que la fe que él proclamó ante las naciones llegue al mundo entero, para que tu Iglesia crezca sin cesar. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Primera lectura

Un amigo fiel no tiene precio.

Lectura del libro del Eclesiástico    6, 5-17

Las palabras dulces multiplican los amigos y un lenguaje amable favorece las buenas relaciones.

Que sean muchos los que te saludan, pero el que te aconseja, sea uno entre mil.

Si ganas un amigo, gánalo en la prueba, y no le des confianza demasiado pronto.

Porque hay amigos ocasionales, que dejan de serlo en el día de tu aflicción.

Hay amigos que se vuelven enemigos, y para avergonzarte, revelan el motivo de la disputa.

Hay amigos que comparten tu mesa y dejan de serlo en el día de la aflicción.

Mientras te vaya bien, serán como tú mismo y hablarán abiertamente con tus servidores; pero si te va mal, se pondrán contra ti y se esconderán de tu vista.

Sepárate de tus enemigos y sé precavido con tus amigos.

Un amigo fiel es un refugio seguro: el que lo encuentra ha encontrado un tesoro.

Un amigo fiel no tiene precio, no hay manera de estimar su valor.

Un amigo fiel es un bálsamo de vida, que encuentran los que temen al Señor.

El que teme al Señor encamina bien su amistad, porque como es él, así también será su amigo.

Salmo responsorial   118, 12. 16. 18. 27. 34-35

R/. ¡Condúceme por la senda de tus mandamientos, Señor!

Tú eres bendito, Señor: enséñame tus preceptos. Mi alegría está en tus preceptos: no me olvidaré de tu palabra.

Abre mis ojos, para que contemple las maravillas de tu ley. Instrúyeme en el camino de tus leyes, y yo meditaré tus maravillas.

Instrúyeme, para que observe tu ley y la cumpla de todo corazón. Condúceme por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo puesta mi alegría.

Aclamación al Evangelio  Cf. Jn 17, 17ba

Aleluya.

Tu palabra, Señor, es verdad; conságranos en la verdad. Aleluya.

EVANGELIO

Que el hombre no separe lo que Dios ha unido.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos   10, 1-12

Jesús fue a la región de Judea y al otro lado del Jordán. Se reunió nuevamente la multitud alrededor de Él y, como de costumbre, les estuvo enseñando una vez más.

Se acercaron a Jesús algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuestión: “¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer?”. Él les respondió: “¿Qué es lo que Moisés les ha ordenado?” Ellos dijeron: “Moisés permitió redactar una declaración de divorcio y separarse de ella”. Entonces Jesús les respondió: “Si Moisés les dio esta prescripción fue debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio de la creación, ‘Dios los hizo varón y mujer’. ‘Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, y los dos no serán sino una sola carne’. De manera que ya no son dos, ‘sino una sola carne’. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido”. Cuando regresaron a la casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre esto.

Él les dijo: “El que se divorcia de su mujer y se casa con otra comete adulterio contra aquélla; y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio”.