Departamento de Liturgia del Arzobispado de Santiago
 
 
 
Liturgia del Viernes 19 de Octubre
- A
+ A

Viernes de la vigesimoctava semana del tiempo ordinario

San Pablo de la Cruz, presbítero

Memoria libre

Color: blanco

Nació en Liguria en el año 1694. De joven ayudó a su padre en su profesión de mercader. Aspirando a la vida perfecta y renunciando a todo, comenzó a servir a pobres y enfermos, consiguiendo colaboradores para su obra. Ordenado sacerdote, fundó la Congregación misionera de los Pasionistas, destacándose por su vida de penitencia y actividad apostólica. Murió en el año 1775.

Antífona de entrada            Cf. 1 Cor 2, 2

No quise saber nada, fuera de Jesucristo, y Jesucristo crucificado.

ORACIÓN COLECTA

Padre, la intercesión de san Pablo de la Cruz, presbítero, cuyo único amor fue Cristo crucificado, nos alcance tu gracia para que, estimulados por su ejemplo, abracemos con fortaleza nuestra cruz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

Habíamos puesto nuestra esperanza en Cristo, y ustedes han sido marcados con un sello por el Espíritu Santo.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso   1, 11-14

Hermanos:

En Cristo, nosotros, los que hemos puesto nuestra esperanza en Él, hemos sido constituidos herederos y destinados de antemano, para ser alabanza de su gloria, según el previo designio del que realiza todas las cosas conforme a su voluntad.

En Él, ustedes, los que escucharon la Palabra de la verdad, la Buena Noticia de la salvación, y creyeron en ella, también han sido marcados con un sello por el Espíritu Santo prometido.

Ese Espíritu es el anticipo de nuestra herencia y prepara la redención del pueblo que Dios adquirió para sí, para alabanza de su gloria.

SALMO RESPONSORIAL    32, 1-2. 4-5. 12-13

R/. ¡Feliz el pueblo que el Señor se eligió como herencia!

Aclamen, justos, al Señor; es propio de los buenos alabarlo. Alaben al Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas.

Porque la Palabra del Señor es recta y Él obra siempre con lealtad; Él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor.

¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que Él se eligió como herencia! El Señor observa desde el cielo y contempla a todos los hombres.

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO    Sal 32, 22

Aleluya.

Señor, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en ti. Aleluya.

EVANGELIO

Tienen contados todos sus cabellos.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas   12, 1-7

En aquel tiempo, se reunieron miles de personas, hasta el punto de atropellarse unos a otros. Jesús comenzó a decir, dirigiéndose primero a sus discípulos: “Cuídense de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. No hay nada oculto que no deba ser revelado, ni nada secreto que no deba ser conocido. Por eso, todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad será escuchado en pleno día; y lo que han hablado al oído, en las habitaciones más ocultas, será proclamado desde lo alto de las casas.

A ustedes, mis amigos, les digo: No teman a los que matan el cuerpo y después no pueden hacer nada más. Yo les indicaré a quién deben temer: teman a aquél que, después de matar, tiene el poder de arrojar al infierno. Sí, les repito, teman a ése.

¿No se venden acaso cinco pájaros por dos monedas? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. Ustedes tienen contados todos sus cabellos: no teman, porque valen más que muchos pájaros”.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios todopoderoso, acepta nuestra ofrenda en la conmemoración de san Pablo de la Cruz, y concédenos expresar en la vida el misterio de la pasión de tu Hijo, que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Cf. 1 Cor 1, 23-24

Nosotros predicamos a Cristo crucificado, fuerza y sabiduría de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios nuestro, que en San Pablo manifestaste admirablemente el misterio de la cruz, concédenos, por tu bondad, que fortalecidos por este sacrificio, permanezcamos fielmente unidos a Cristo y trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.

  • Moneda 1845, Santiago
  • Teléfono: +56 22 5307 183
  • www.inpas.cl
  • Desarrollado por Iglesia.cl