Departamento de Liturgia del Arzobispado de Santiago
 
 
 
Eucaristía del Sábado 26 de Septiembre de 2020
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Sábado de la vigesimoquinta semana del tiempo ordinario

San Pablo VI, Papa

Memoria libre

Color: blanco

Fue el papa 262° de la Iglesia católica y soberano de la Ciudad del Vaticano desde el 21 de junio de 1963 hasta su muerte el 6 de agosto de 1978. Fue canonizado como san Pablo VI por el papa Francisco en 2018.

Antífona de entrada

El Señor lo eligió como sumo sacerdote, y abriendo sus tesoros lo colmó de bienes.

ORACIÓN COLECTA

Dios todopoderoso y eterno, que pusiste a san Pablo VI como guía de tu pueblo para servido con la palabra y el ejemplo; por su intercesión protege a los pastores de tu Iglesia junto al rebaño que les has confiado, y condúcelos por el camino de la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que el polvo vuelva a la tierra y el aliento vuelva a Dios.

Lectura del libro del Eclesiastés   11, 9—12, 8

Alégrate, muchacho, mientras eres joven, y que tu corazón sea feliz en tus años juveniles. Sigue los impulsos de tu corazón y lo que es un incentivo para tus ojos; pero ten presente que por todo eso Dios te llamará a juicio. Aparta de tu corazón la tristeza y aleja de tu carne el dolor, porque la juventud y la aurora de la vida pasan fugazmente.

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días penosos y vengan los años en los que dirás: “No encuentro en ellos ningún placer”; antes que se oscurezcan el sol y la luz, la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes cargadas de lluvia. En aquel día temblarán los guardianes de la casa y se encorvarán los hombres vigorosos; se detendrán las moledoras, que ya serán pocas, y se oscurecerán las que miran por las ventanas; se cerrarán las puertas de la calle, mientras declina el ruido del molino; cesará el canto de los pájaros y enmudecerán las que entonan canciones.

Entonces se temerán las cuestas empinadas y los terrores acecharán por el camino. El almendro estará florecido, se pondrá pesada la langosta y la alcaparra perderá su eficacia. Porque el hombre se va a su morada eterna, mientras las plañideras rondan por la calle. Sí, acuérdate de Él antes que se corte la hebra de plata y se quiebre la ampolla de oro, antes que se haga pedazos el cántaro en la fuente y se rompa la cuerda del aljibe; antes que el polvo vuelva a la tierra, como lo que es, y el aliento vuelva a Dios, porque es Él quien lo dio.

¡Vanidad, pura vanidad!, dice Cohélet. ¡Nada más que vanidad!

SALMO RESPONSORIAL   89, 3-6. 1 2-14. 1 7

R/. ¡Tú has sido nuestro refugio, Señor!

Tú haces que los hombres vuelvan al polvo, con sólo decirles: “Vuelvan, seres humanos”. Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche.

Tú los arrebatas, y son como un sueño, como la hierba que brota de mañana: por la mañana brota y florece, y por la tarde se seca y se marchita.

Enséñanos a calcular nuestros años, para que nuestro corazón alcance la sabiduría. ¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo ... ? Ten compasión de tus servidores.

Sácianos enseguida con tu amor, y cantaremos felices toda nuestra vida. Que descienda hasta nosotros la bondad del Señor; que el Señor, nuestro Dios, haga prosperar la obra de nuestras manos.

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO   Cf. 2Tim 1, 10b

Aleluya.

Nuestro Salvador Jesucristo destruyó la muerte e hizo brillar la vida, mediante la Buena Noticia. Aleluya

EVANGELIO

El Hijo del hombre va a ser entregado. Temían interrogar a Jesús acerca de esto.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas    9, 43b-45

Mientras todos se admiraban por las cosas que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: “Escuchen bien esto que les digo: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres”. Pero ellos no entendían estas palabras: su sentido les resultaba oscuro, de manera que no podían comprenderlas, y temían interrogar a Jesús acerca de esto.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Recibe Padre, este sacrificio que ofrece tu pueblo en honor a san Pablo VI, para gloria de tu nombre, y gracias a él, concédenos la salvación eterna. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión         Cf. Jn la, 11

El buen pastor dio la vida por sus ovejas.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor y Dios nuestro, te pedimos que estos sacramentos recibidos acrecienten en nosotros el ardor de ese amor que encendió a san Pablo VI, y lo impulsó a entregarse con todas sus fuerzas por el bien de la Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.


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