Departamento de Liturgia del Arzobispado de Santiago
 
 
 
Eucaristía del Lunes 23 de Noviembre de 2020
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Lunes de la trigesimocuarta semana del tiempo ordinario

San Columbano, abad

Memoria libre

Color: blanco

Monje irlandés, Columbano pasó el canal de la Mancha hacia el año 590 y evangelizó el nordeste de Galia, así como la región de Renania. Se instaló en Luxeuil (Francia) donde fundó un monasterio al que dotó de una regla austera. Luego, abandonando una comunidad floreciente, marchó a Italia y fundó un nuevo monasterio en Bobbio, donde murió.

Antífona de entrada

Estos son los santos que llegaron a ser amigos de Dios, y recibieron la gloria por el anuncio de la verdad divina.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que en san Columbano uniste de modo admirable la misión evangelizadora y la vida monástica; por su intercesión y ejemplo, concédenos que te busquemos a ti sobre todas las cosas y trabajemos con empeño por la extensión de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

Los elegidos tenían escrito en la frente el nombre del Cordero y de su Padre.

Lectura del libro del Apocalipsis    14, 1-3. 4b-5

Yo, Juan, vi al Cordero que estaba de pie sobre el monte Sión, acompañado de ciento cuarenta y cuatro mil elegidos, que tenían escrito en la frente el nombre del Cordero y de su Padre.

Oí entonces una voz que venía del cielo, semejante al estrépito de un torrente y al ruido de un fuerte trueno, y esa voz era como un concierto de arpas: los elegidos cantaban un canto nuevo delante del trono de Dios, y delante de los cuatro Seres Vivientes y de los Ancianos. Y nadie podía aprender este himno, sino los ciento cuarenta y cuatro mil que habían sido rescatados de la tierra.

Ellos siguen al Cordero donde quiera que vaya. Han sido los primeros hombres rescatados para Dios y para el Cordero. En su boca nunca hubo mentira y son inmaculados.

SALMO RESPONSORIAL   23, 1-4b. 5-6

R/. ¡Benditos los que buscan tu rostro, Señor!

Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque Él la fundó sobre los mares, Él la afirmó sobre las corrientes del océano.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado?

El que tiene las manos limpias y puro el corazón: el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente.

Él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob.

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO      Mt 24, 42a. 44

Aleluya.

Estén prevenidos y preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. Aleluya.

Evangelio

Jesús vio una viuda de condición muy humilde que ponía dos pequeñas monedas de cobre.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas   21, 1-4

Levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que ponían sus ofrendas en el tesoro del Templo. Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos pequeñas monedas de cobre, y dijo: “Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie. Porque todos los demás dieron como ofrenda algo de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que tenía para vivir”.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios todopoderoso, acepta nuestra ofrenda en la fiesta de san Columbano, y concédenos expresar en la vida el misterio de la pasión de tu Hijo, que ahora celebramos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión         Ez 34, 15

Apacentaré a mis ovejas y las llevaré a descansar, dice el Señor. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Padre y Señor nuestro, por el misterio que celebramos confirma a tus servidores en aquella fe verdadera que san Columbano difundió incansablemente, y concédenos profesarla siempre de palabra y de obra. Por Jesucristo, nuestro Señor.


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