Departamento de Liturgia del Arzobispado de Santiago
 
 
 
Eucaristía del Miércoles 13 de Octubre de 2021
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Miércoles de la vigesimoctava semana del tiempo ordinario
De la Santísima Eucaristía 
Propuesta celebrativa
Color: blanco

Antífona de entrada Cf. Sal 77, 23-25 

El Señor abrió los cielos: y envió el maná sobre su pueblo; les dio como alimento un trigo celestial. Todos comieron un pan de ángeles. 

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que has realizado la redención humana por el misterio pascual de tu Hijo unigénito, concédenos, en tu bondad, que cuantos anunciamos con fe la muerte y resurrección de Cristo bajo los signos sacramentales, podamos experimentar, cada vez más, los efectos de tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. 

PRIMERA LECTURA

Dios retribuirá a cada uno según sus obras, a los judíos, en primer lugar, y también a los que no lo son.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Roma 2, 1-11

Tú que pretendes ser juez de los demás -no importa quién seas- no tienes excusa, porque al juzgar a otros, te condenas a ti mismo, ya que haces lo mismo que condenas.  Sabemos que Dios juzga de acuerdo con la verdad a los que se comportan así.

Tú que juzgas a los que hacen esas cosas e incurres en lo mismo, ¿acaso piensas librarte del Juicio de Dios? ¿O desprecias la riqueza de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, sin reconocer que esa bondad te debe llevar a la conversión?  Por tu obstinación en no querer arrepentirte, vas acumulando ira para el día de la ira, cuando se manifiesten los justos juicios de Dios, que retribuirá a cada uno según sus obras. Él dará la Vida eterna a los que por su constancia en la práctica del bien buscan la gloria, el honor y la inmortalidad. En cambio, castigará con la ira y la violencia a los rebeldes, a los que no se someten a la verdad y se dejan arrastrar por la injusticia.

Es decir, habrá tribulación y angustia para todos los que hacen el mal: para los judíos, en primer lugar, y también para los que no lo son.  Y habrá gloria, honor y paz para todos los que obran el bien: para los judíos, en primer lugar, y también para los que no lo son, porque Dios no hace acepción de personas.

SALMO RESPONSORIAL 61, 6-7. 9. 13

¡Acuérdate de tu misericordia, Señor!

Sólo en Dios descansa mi alma, de Él me viene la esperanza. Sólo Él es mi Roca salvadora, Él es mi baluarte: nunca vacilaré. 

Confíen en Dios constantemente, ustedes, que son su pueblo, desahoguen en Él su corazón, porque Dios es nuestro refugio.

El poder pertenece a Dios, y a ti, Señor, la misericordia. Porque Tú retribuyes a cada uno según sus acciones. 

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO Jn 10, 27

Aleluya.

“Mis ovejas escuchan mi voz, Yo las conozco y ellas me siguen”, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO 

¡Ay de ustedes, fariseos! ¡Ay de ustedes, doctores de la Ley!

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 11, 42-46

Jesús dijo a los fariseos:

“¡Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. 

¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar el primer asiento en las sinagogas y ser saludados en las plazas! 

¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven y sobre los cuales se camina sin saber!”

Un doctor de la Ley tomó entonces la palabra y dijo: “Maestro, cuando hablas así, nos insultas también a nosotros”.

Él le respondió: “¡Ay de ustedes también, porque imponen a los demás cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo!”


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos humildemente tu clemencia, Señor, para que este sacramento del amor sea, para todos nosotros, signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

Antífona de comunión Cf. Jn 6, 51 

Dice el Señor: Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Padre y Señor nuestro, que la participación en esta mesa celestial nos santifique para que, por el Cuerpo y la Sangre de Cristo, se realice en nosotros la unión fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. 


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