Departamento de Liturgia del Arzobispado de Santiago
 
 
 
Eucaristía del Viernes 14 de Enero de 2022
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Viernes de la primera semana del tiempo ordinario
De la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo 
Propuesta celebrativa
Color: verde/rojo

Antífona de entrada             Cf. Ap 5, 9-10 

Nos has redimido, Señor, por medio de tu sangre, de todas las familias, lenguas, pueblos y naciones, y has hecho de nosotros un reino para nuestro Dios. 

ORACIÓN COLECTA 

Dios nuestro, que has redimido a todos los hombres por la Sangre preciosísima de tu Hijo unigénito, conserva en nosotros la obra de tu misericordia, para que, recordando siempre el misterio de nuestra salvación, merezcamos alcanzar sus frutos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. 

PRIMERA LECTURA

Ustedes clamarán a causa del rey, pero el Señor no les responderá.

Lectura del primer libro de Samuel 8, 4-7. 10-22a

Se reunieron todos los ancianos de Israel y acudieron a Samuel en Ramá. “Tú ya eres viejo, le dijeron, y tus hijos no siguen tus pasos. Ahora danos un rey para que nos gobierne, como lo tienen todas las naciones”.

A Samuel le disgustó que le dijeran: “Danos un rey para que nos gobierne”, y oró al Señor.

El Señor dijo a Samuel: “Escucha al pueblo en todo lo que ellos digan, porque no es a ti a quien rechazan: me rechazan a mí, para que no reine más sobre ellos”.

Samuel comunicó todas las palabras del Señor al pueblo que le pedía un rey, diciendo: “Éste será el derecho del rey que reinará sobre ustedes. Él tomará a los hijos de ustedes, los destinará a sus carros de guerra y a su caballería, y ellos correrán delante de su carro. Los empleará como jefes de mil y de cincuenta hombres, y les hará cultivar sus campos, recoger sus cosechas, y fabricar sus armas de guerra y los arneses de sus carros. Tomará a las hijas de ustedes como perfumistas, cocineras y panaderas. Les quitará a ustedes los mejores campos, viñedos y olivares, para dárselos a sus servidores. Exigirá el diezmo de los sembrados y las viñas, para entregarlo a sus eunucos y a sus servidores.

Les quitará sus mejores esclavos, sus bueyes y sus asnos, para emplearlos en sus propios trabajos. Exigirá el diezmo de los rebaños, y ustedes mismos serán sus esclavos. Entonces, ustedes clamarán a causa del rey que se han elegido, pero aquel día el Señor no les responderá”.

El pueblo se negó a escuchar la voz de Samuel, e insistió: “¡No! Habrá un rey sobre nosotros, y así seremos como todas las naciones. Nuestro rey nos juzgará, saldrá al frente de nosotros y combatirá en nuestros combates”.

Samuel escuchó todas las palabras del pueblo y las repitió en presencia del Señor.

El Señor dijo a Samuel: “Escúchalos y dales un rey”.

SALMO RESPONSORIAL  88, 16-19

R/. ¡Cantaré eternamente tu misericordia, Señor!

¡Feliz el pueblo que sabe aclamarte! Ellos caminarán a la luz de tu rostro; se alegrarán sin cesar en tu Nombre, serán exaltados a causa de tu justicia. 

Porque Tú eres su gloria y su fuerza; con tu favor, acrecientas nuestro poder. Sí, el Señor es nuestro escudo, el Santo de Israel es realmente nuestro rey. 

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO Lc 7, 16

Aleluya.

Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo. Aleluya.

EVANGELIO

El Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 2, 1-12

Jesús volvió a Cafarnaúm y se difundió la noticia de que estaba en la casa. Se reunió tanta gente, que no había más lugar ni siquiera delante de la puerta, y Él les anunciaba la Palabra.

Le trajeron entonces a un paralítico, llevándolo entre cuatro hombres. Y como no podían acercarlo a Él, a causa de la multitud, levantaron el techo sobre el lugar donde Jesús estaba, y haciendo un agujero descolgaron la camilla con el paralítico. Al ver la fe de esos hombres, Jesús dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados te son perdonados”.

Unos escribas que estaban sentados allí pensaban en su interior: “¿Qué está diciendo este hombre? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar los pecados, sino sólo Dios?”

Jesús, advirtiendo en seguida que pensaban así, les dijo: “¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados” o “Levántate, toma tu camilla y camina”? Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados, dijo al paralítico: Yo te lo mando, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”.

Él se levantó en seguida, tomó su camilla y salió a la vista de todos. La gente quedó asombrada y glorificaba a Dios, diciendo: “Nunca hemos visto nada igual”.


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS 

Al ofrecerte humildemente nuestros dones, te pedimos, Señor, que por estos misterios vayamos al encuentro de Jesús, Mediador de la nueva alianza, y seamos purificados y renovados por su Sangre salvadora. Que vive y reina por los siglos de los siglos. 

Antífona de comunión:        Cf. 1 Cor 10, 16 

El cáliz de bendición que bendecimos, es la comunión con la Sangre de Cristo; y el pan que partimos, es la comunión con el Cuerpo de Cristo. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Alimentados con la comida y la bebida de la salvación, te pedimos, Padre, que seamos purificados con la Sangre de nuestro Salvador, y ella sea, para nosotros, el manantial que brota hasta la Vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. 


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