SALUDO
Abril 2026
Nos encontramos iniciando el mes de abril en medio de la Semana Santa. Sus días finales, la celebración del Triduo Pascual son, como sabemos, el punto culminante de todo el Año Litúrgico.
Lecturas importantes
Para preparar estas celebraciones, volvemos a recomendar a los presbíteros que estudien en conjunto con los equipos de liturgia, u otros fieles dispuestos a colaborar, las rúbricas del misal, y también, la Carta circular sobre las fiestas pascuales, de la Congregación del culto divino (1988). Gran parte de los frutos con los que el Señor nos puede sorprender en estos días, dependen de la preparación – teológica, litúrgica, catequística- que buenamente podamos realizar.
El seguimiento de las normas e indicaciones que nos ofrecen los libros litúrgicos, que no son un mero protocolo que seguir, manifiesta una vivencia madura de la fe, siempre y cuando vayamos descubriendo lo que esas rúbricas nos quieren ofrecer. De lo contrario se convierten en un cúmulo vacío y desagradable de preceptos rituales. Animamos a todos los lectores de La Eucaristía diaria a cultivar el amor a las celebraciones, a conocer a fondo lo que significan, de tal modo que las podamos vivir de corazón.
Celebraciones bien realizadas son apreciadas por nuestros fieles, quienes agradecen las cosas bien hechas; ellas alimentan nuestra fe, hacen crecer nuestro compromiso evangelizador, y, además, por si fuera poco, agradan al Señor. Mal que mal, ese es el fin de la liturgia, darle culto al Señor.
Una buena planificación
En el momento de planificar las celebraciones del Triduo, y también las del Tiempo Pascual, debemos pensar bien las cláusulas de las plegarias, los prefacios más indicados para cada celebración. Alguna aclamación del pueblo podría enseñarse, como, por ejemplo, la tercera después de «Este es el sacramento de nuestra fe, Cristo se entregó por nosotros», que el pueblo responde diciendo: «Salvador del mundo, sálvanos, que nos has liberado por tu cruz y resurrección». El tono pascual de esta aclamación es evidente. ¿Por qué no recordarla antes de la celebración para usarla estos días?
Procuremos llevar adelante una buena difusión de los horarios de las celebraciones. Providencialmente, el pueblo de Dios tiene un «sexto sentido» para saber el día y la hora de la celebración del Domingo de Ramos, pero no así de las otras celebraciones. Algunas requieren más publicidad que otras. En todo caso la información debe ser muy clara, y denominando a cada celebración por su nombre litúrgico.
No sería bueno celebrar la Vigilia Pascual a la misma hora de siempre. Cambiar un poco el horario, siempre atendiendo que haya oscuridad para que la simbología litúrgica funcione, puede ser muy conveniente, pues imprime a la celebración un carácter especial y se hace más verdadera en razón del signo.
Antes de planear el Triduo, quizá sería bueno recordar la de años recientes. ¿Qué relevancia le vamos dando a la celebración de la Cena del Señor? ¿O es solo una misa vespertina habitual? ¿Vale la pena armonizar el Vía crucis y la Liturgia de la Pasión, poniendo una al lado de la otra? ¿No será mejor distinguirlas del todo? ¿En qué se ha convertido el Sábado Santo? ¿La Vigilia Pascual es un evento bautismal real, es decir, celebramos los tres sacramentos de la Iniciación cristiana a los catecúmenos? Ningún día es más adecuado que este para introducir por estos sacramentos en el Misterio Pascual de Cristo.
Planifiquemos con cuidado todos los elementos que se emplearán en estos días. Quizá haya algo que ya de tanto limpiar se ha gastado y será necesario renovarlo por completo. Otras cosas, sí o sí, se compran cada año, como el Cirio Pascual. No podemos celebrar la renovación del cosmos con un cirio viejo y gastado. ¡La Pascua es un nuevo comienzo! Seguramente si se pide una cooperación económica a los grupos parroquiales, estarán felices de aportar.
la música y el canto
Muy importante será guiar al coro en los cantos pascuales. Es el momento del año para rescatar un hermoso Aleluya que nos acompañe durante el tiempo pascual, o estrenar uno que renueve nuestro repertorio. El tiempo pascual es un tiempo de incesantes «aleluyas». Durante esta cincuentena, además, podemos elegir de antemano tres o cuatro piezas pascuales que nos acompañen durante este tiempo de manera sostenida.
¡A todos les deseamos una feliz Pascua de Resurrección!