Departamento de Liturgia del Arzobispado de Santiago
 
 
 
Liturgia del Miércoles 22 de Mayo de 2024
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Miércoles de la séptima semana del tiempo ordinario

Santa Rita de Cascia, religiosa

Memoria libre 

Color: blanco

Rita nació en Cascia (Italia) en 1383. Desde sus primeros años, demostraba constantemente su piedad y su deseo de consagrarse a la vida religiosa, dedicándose a la oración y a la caridad fraterna. Sin embargo, por decisión y obediencia a sus padres, Rita contrajo matrimonio.

Su paciencia y oración dieron sus frutos: la conversión de su esposo y de sus dos hijos, poco antes de morir.

Sola ya, vendió cuanto poseía y lo distribuyó entre los pobres. Fue aceptada en la comunidad de las monjas agustinas. La obediencia, la alegría y la disponibilidad caracterizaron su vida religiosa. Se dedicó a la atención de las hermanas enfermas y a la oración por la conversión de los pecadores.

Afectada por una enfermedad, se fue agravando y falleció el 22 de mayo de 1457. Su cuerpo se conserva incorrupto.

Antífona de entrada             Cf. Sal 23, 5-6 

Estos santos recibieron la bendición del Señor, y la misericordia de Dios su salvador, porque buscaron al Señor. 

ORACIÓN COLECTA 

Concédenos, Dios nuestro, la sabiduría de la Cruz y la fortaleza que otorgaste a Santa Rita para que, unidos a Cristo, seamos pacientes en las tribulaciones y merezcamos participar más íntimamente en el Misterio Pascual. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. 

PRIMERA LECTURA

La vida de ustedes es como el humo. Digan más bien: “Si Dios quiere, viviremos”.

Lectura de la carta de Santiago  4, 13-16

Ustedes, los que ahora dicen: “Hoy o mañana iremos a tal ciudad y nos quedaremos allí todo el año, haremos negocio y ganaremos dinero”, ¿saben acaso qué les pasará mañana? Porque su vida es como el humo, que aparece un momento y luego se disipa.

Digan más bien: “Si Dios quiere, viviremos y haremos esto o aquello”. Ustedes, en cambio, se glorían presuntuosamente, y esa jactancia es mala.

SALMO RESPONSORIAL   48, 2-3. 6-11

R/. ¡Felices los que tienen alma de pobres!

Oigan esto, todos los pueblos; escuchen, todos los habitantes del mundo: tanto los humildes como los poderosos, el rico lo mismo que el pobre. 

¿Por qué voy a temer en los momentos de peligro, cuando me rodea la maldad de mis opresores, de ésos que confían en sus riquezas y se jactan de su gran fortuna? 

No, nadie puede rescatarse a sí mismo ni pagar a Dios el precio de su liberación, para poder seguir viviendo eternamente sin llegar a ver el sepulcro. 

El precio de su rescate es demasiado caro, y todos desaparecerán para siempre. Cualquiera ve que mueren los sabios; necios e ignorantes perecen por igual, y dejan a otros sus riquezas.

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO    Jn 14,6

Aleluya.

“Yo soy el Camino, y la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí”, dice el Señor. Aleluya.

EVANGELIO

El que no está contra nosotros está con nosotros.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos   9, 38-40

Juan le dijo a Jesús: “Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros”. Pero Jesús les dijo: “No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí. Y el que no está contra nosotros, está con nosotros”.


Acepta, Señor, las ofrendas de nuestro servicio, que presentamos en tu altar en la conmemoración de san N., y concédenos que, libres de las ataduras de este mundo, seas tú nuestra única riqueza. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

Antífona de comunión         Sal 33, 9 

Gusten y vean qué bueno es el Señor. Feliz el hombre que espera en él. 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

Dios todopoderoso, alimentados por este sacramento, te pedimos que, a ejemplo de san N., aprendamos a buscarte siempre y merezcamos ser revestidos del hombre nuevo. Por Jesucristo, nuestro Señor. 


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