Área de Liturgia y Espiritualidad
Eucaristía del Miércoles 15 de Julio de 2026
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15 de julio

SAN BUENAVENTURA (M)

Blanco

Del Martirologio Romano

Memoria de la inhumación de san Buenaventura, obispo de Albano, en Italia y doctor de la Iglesia, celebérrimo por su doctrina, por la santidad de su vida y por las preclaras obras que realizó en favor de la Iglesia. Como ministro general rigió con gran prudencia la Orden de los Hermanos Menores, siendo siempre fiel al espíritu de san Francisco, y en sus numerosos escritos unió suma erudición y ardiente piedad. Cuando estaba prestando un gran servicio al II Concilio Ecuménico de Lyon, mereció pasar a la visión beatífica de Dios. (1274)

Antífona de entrada Cf. Dan 12, 3

Los sabios brillarán como el resplandor del firmamento, y los que enseñaron a muchos la justicia, lucirán como las estrellas, por toda la eternidad.

O bien: Cf. Eclo 44, 15. 14

Los pueblos proclamen la sabiduría de los santos, y la Iglesia cante sus alabanzas; sus nombres vivirán por los siglos de los siglos.

ORACIÓN COLECTA

Concédenos, Dios todopoderoso, que al celebrar la conmemoración del obispo san Buenaventura aprovechemos sus admirables enseñanzas e imitemos el ardor de su caridad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

 


¿Se gloría el hacha contra el leñador?

Lectura del libro de Isaías 10, 5-7. 13-16

Así habla el Señor:

“¡Ay de Asiria! Él es el bastón de mi ira y la vara de mi furor está en su mano. Yo lo envío contra una nación impía, lo mando contra un pueblo que provocó mi furor, para saquear los despojos y arrebatar el botín, y pisotearlo como al barro de las calles. Pero él no lo entiende así, no es eso lo que se propone: él no piensa más que en destruir y en barrer una nación tras otra”.

Porque el rey de Asiria ha dicho: “Yo he obrado con la fuerza de mi mano, y con mi sabiduría, porque soy inteligente. He desplazado las fronteras de los pueblos y he saqueado sus reservas: como un héroe, he derribado a los que se sientan en tronos. Mi mano tomó como un nido las riquezas de los pueblos; como se juntan huevos abandonados, así he depredado toda la tierra, y no hubo nadie que batiera las alas o abriera el pico para piar”.

¿Se gloría el hacha contra el leñador? ¿Se envanece la sierra contra el que la maneja? ¡Como si el bastón manejara al que lo empuña y el palo levantara al que no es un leño! Por eso el Señor de los ejércitos hará que la enfermedad consuma su vigor y dentro de su carne hará arder una fiebre, como el ardor del fuego.

Palabra de Dios.

 SALMO RESPONSORIAL 93, 5-10. 14-15

R. El Señor no abandona a su pueblo.

Los malvados pisotean a tu pueblo, Señor, y oprimen a tu herencia; matan a la viuda y al extranjero, asesinan a los huérfanos. R.

Y exclaman: “El Señor no lo ve, no se da cuenta el Dios de Jacob”. ¡Entiendan, los más necios del pueblo!, y ustedes, insensatos, ¿cuándo recapacitarán? R.

El que hizo el oído, ¿no va a escuchar? El que formó los ojos, ¿será incapaz de ver? ¿Dejará de castigar el que educa a las naciones y da a los hombres el conocimiento? R.

Porque el Señor no abandona a su pueblo ni deja desamparada a su herencia: la justicia volverá a los tribunales y los rectos de corazón la seguirán. R.

 

ACLAMACIÓN AL EVANGELIO Cf. Mt 11, 25

Aleluya. Bendito eres, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque revelaste los misterios del Reino a los pequeños. Aleluya.

EVANGELIO

Has revelado estas cosas a los pequeños

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 11, 25-27

Jesús dijo:

Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido.

Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar.

Palabra del Señor.

 


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Al celebrar estos misterios divinos, te pedimos, Señor, que el Espíritu Santo infunda en nosotros aquella misma luz de la fe que iluminó a san Buenaventura, y lo impulsó a la propagación de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

PREFACIO

Antífona de comunión Cf. 1 Cor 1, 23-24

Nosotros predicamos a Cristo crucificado, fuerza y sabiduría de Dios.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Padre, por este alimento celestial recibido, que, siguiendo las enseñanzas de san Buenaventura, vivamos en continua acción de gracias. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

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