Área de Liturgia y Espiritualidad
Eucaristía del Lunes 02 de Noviembre de 2026
- A
+ A

LUNES 2 DE NOVIEMBRE

XXXI SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

TODOS LOS FIELES DIFUNTOS

Conmemoración 

Morado

 

Del Martirologio Romano

Conmemoración de todos los fieles difuntos. La Santa Madre Iglesia, después de su solicitud en celebrar con las debidas alabanzas la dicha de todos sus hijos bienaventurados en el cielo, se interesa ante el Señor en favor de las almas de cuantos nos precedieron con el signo de la fe y duermen en la esperanza de la resurrección, y por todos los difuntos desde el principio del mundo, cuya fe sólo Dios conoce, para que, purificados de toda mancha del pecado y asociados a los ciudadanos celestes, puedan gozar de la visión de la felicidad eterna. 

 

Antífona de entrada Cf. 1Tes 4, 14; 1 Cor 15, 22

Así como Jesús murió y resucitó, de la misma manera, Dios llevará con Jesús a los que murieron con él. Y así como todos mueren en Adán, todos revivirán en Cristo.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, escucha con bondad nuestros ruegos, para que, al crecer nuestra fe en tu Hijo resucitado de entre los muertos, se afiance también nuestra esperanza en la resurrección de tus hijos difuntos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

 


No habrá más muerte

Lectura del libro del Apocalipsis 21, 1 – 5ª. 6b - 7

Yo, Juan, vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más.

Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo.

Y oí una voz potente que decía desde el trono: «Ésta es la morada de Dios entre los hombres: Él habitará con ellos, ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será con ellos su propio Dios. Él secará todas sus lágrimas, y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó».

Y el que estaba sentado en el trono dijo: «Yo hago nuevas todas las cosas. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tiene sed, Yo le daré de beber gratuitamente de la fuente del agua de la Vida. El vencedor heredará estas cosas, y Yo seré su Dios y él será mi hijo».

Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL 26, 1. 4. 7. 8b – 9ª. 13 - 14

R. El Señor es mi luz y mi salvación,

O bien: 

R. Contemplaré la bondad del Señor.

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida, ¿ante quién temblaré? R.

Una sola cosa he pedido al Señor, y esto es lo que quiero: vivir en la Casa del Señor todos los días de mi vida, para gozar de la dulzura del Señor y contemplar su Templo. R.

¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz, apiádate de mí y respóndeme! Yo busco tu rostro, Señor, no lo apartes de mí. R.

Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor. R.

 

ALELUYA Lc 24, 5

Aleluya. ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? Aleluya.

 

EVANGELIO 

¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 24, 1 - 8

El primer día de la semana, al amanecer, las mujeres fueron al sepulcro con los perfumes que habían preparado. Ellas encontraron removida la piedra del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.

Mientras estaban desconcertadas a causa de esto, se les aparecieron dos hombres con vestiduras deslumbrantes. Como las mujeres, llenas de temor, no se atrevían a levantar la vista del suelo, ellos les preguntaron: «¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Recuerden lo que Él les decía cuando aún estaba en Galilea: "Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores, que sea crucificado y que resucite al tercer día"». Y las mujeres recordaron sus palabras.

Palabra del Señor.

 


ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Acepta con bondad estos dones, Señor, para que tus hijos difuntos sean recibidos en la gloria con tu Hijo, a quien nos unimos por este sacramento de su amor. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

PREFACIO

Prefacio de difuntos

Antífona de comunión Cf. Jn 11, 25-26

Dice el Señor: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera vivirá. Y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Padre, que recibas en la morada de la luz y de la paz a tus hijos difuntos, por quienes hemos celebrado el misterio pascual. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

 Contacto:
pastoralliturgica@iglesiadedesantiago.cl
 Teléfonos: 227875693 / 227875691
 Plaza de Armas 444C, Santiago


 Venta:
 Ediciones San José
contacto@edicionessanjose.cl
 Whatsapp: +56997992727
 Oficina: 223028879